Es común que los clientes contraten a un profesional para desarrollar su sitio web. Esta contratación se da porque los clientes no tienen conocimiento, tiempo ó experiencia en lo que implica desarrollar un sitio web,… pero es por esta inexperiencia o ignorancia (en el buen sentido de la palabra), que se suelen presentar errores, los cuales deben ser tomados en cuenta a la hora de contratar, ya sea un diseñador web, un programador, empresa web, agencia de publicidad o agencia multimedia.

Parte de estas recomendaciones aplican para los clientes, pero es importante que el profesional de desarrollo web, le haga ver a su cliente, las responsabilidades de cada parte, así como los alcances de lo que el cliente está contratando.

Vamos a empezar a ver algunos puntos que son los más comunes, aunque seguro que en más de una ocasión se han presentado otros:

  1. Pensar que todo el trabajo lo hace el diseñador, incluyendo la edición de los contenidos, y que solo éste se va a ocupar del diseño, programación, textos, imágenes y publicación del sitio web, y que sin conocer la empresa del cliente, será capaz de describirla y venderla mucho mejor que el mismo cliente. Y todo esto muchas veces con un presupuesto mínimo.
  2. Pedir todo para ayer y no entregar documentación necesaria para empezar a trabajar sino hasta días después. Los problemas de comunicación y coordinación son claves, y muchas veces el diseñador se queda varado por días porque el cliente no ha entregado textos, imágenes, etc.
  3. Problemas con los formatos de textos e imágenes. Está bien que la empresa entregue en un Word, por ejemplo, una visión de lo que le gustaría que se mostrara al ver una página de producto, pero luego se debe ser consciente de que las imágenes que se entregan tienen que tener el tamaño y calidad adecuadas. Muchas veces se incluyen imágenes de mala calidad, con las que es muy complicado trabajar.
  4. Facilitar información insuficiente al diseñador. Una presentación de PowerPoint que el cliente ha utilizado hace años para empezar el negocio no es suficiente para crear una página web, al menos, no una con una mínima calidad y cantidad de información.
  5. Contratar a un diseñador del que no se tiene referencias de trabajos terminados. Todos necesitamos una primera oportunidad, pero mejor si vemos una o varias páginas diseñadas para otros cliente antes de comenzar con la nuestra. La frase: “tengo un amigo que conoce a alguien que diseña páginas web” sin que sepamos de forma directa quien es,… funciona pero quizás mejor dejarlo para otras empresas.
  6. Pensar que con el diseño de la página se finaliza la relación, cuando tenemos que contemplar un futuro plan de mantenimiento y/ó actualizaciones. Estar constantemente incluyendo nuevos contenidos, mejoras de diseño o adaptaciones legislativas como el caso de la ley anti-cookies, así como las nuevas y tan cambiantes tecnologías que hacen que un sitio web deba ser actualizado y mejorado de forma constante, o al menos las actualizaciones mínimas requeridas.
  7. Pedir ser los primeros en las búsquedas de Google, algo que no es nada raro como petición de todo tipo de empresas, por lo general contando con un presupuesto mínimo y luego una vez acabada la página nada de inversión para mejorar el SEO.
  8. Dejarnos llevar por el diseño para tener una página muy bonita o espectacular, pero que no cumple con el objetivo comercial que tiene nuestra empresa en la captación de nuevos clientes, ventas, posicionamiento de la marca en caso de que el diseño sea bonito, pero no es acorde a su marca.
  9. Dejar que los registros de dominio y hosting queden a nombre del diseñador. Esto es algo que solicitan muchas empresas que no quieren preocuparse por sus páginas una vez que están creadas, por lo que prefieren que todo quede a nombre del diseñador y sea éste quien lo administre, para luego sea el diseñador a quien contacten si surge algún problema, renovaciones, etc. Esto no debe suceder, yo en lo personal no lo recomiendo, pues su dominio es su marca, es usted quien debe tener acceso y control en la administración de su dominio, pues el diseñador no debe ser el propietario, sino usted. Si usted no sabe hacerlo, pregunte a su profesional a cargo, acerca de cómo usted puede ser el dueño registral de su dominio.
  10. Un sitio web es una inversión, y no un gasto. Por lo tanto uno de los principales objetivos de los sitios web es captar más clientes. Lo ideal es contar con una estrategia digital y de mercadeo. Si bien su sitio web debe lograr posicionar su marca, principalmente debe lograr generar ventas o al menos generar contactos, y es el cliente quien debe hacer ver al diseñador sus principales objetivos, así como lo que espera del sitio web, para que así con la experiencia del diseñador, éste pueda ayudarle a lograr sus objetivos.

Es importante valorar la experiencia que nos va a aportar el diseñador web, dejar claros y reflejados en el contrato todos los puntos necesarios y de qué se ocupa cada uno (en caso de hacer un contrato, sino al menos trate de que todo quede documentado por email). Cada uno en su campo, cliente y diseñador tienen que aportar sus conocimientos, para que el resultado sea un sitio web que refleje cómo es su empresa, y que esta experiencia de ambas partes les ayude a posicionarla y cumplir con sus objetivos.

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